16.6.17

EXTINCION USUFRUCTO/CONSOLIDACION DOMINIO PRESCRIPCION, REDUCCIONES




Jesús Carlos y su hermano Francisco procedieron a la adjudicación de la herencia de su difunta madre Dña. Azucena, fallecida el 7 de abril de 1994, mediante escritura de 28 de diciembre de 2004.

En su testamento, la madre legaba a su esposo (y padre de Jesús Carlos y Franciso), el usufructo vitalicio de toda su herencia o, alternativamente el tercio de libre disposición, e instituía herederos por partes iguales a sus dos hijos.

El esposo de la causante había fallecido el 3-10-2002, con anterioridad al otorgamiento de la adjudicación hereditaria, sin haber aceptado nunca el legado testamentario efectuado por su esposa a su favor.

La Oficina Liquidadora les gira liquidación del Impuesto de Sucesiones por la extinción del usufructo vitalicio legado al padre por la causante y madre Doña Azucena.

Alegaciones que hace el contribuyente para no pagar o pagar lo menos posible y lo que contesta el TSJ:

1º Alegó la prescripción del impuesto, que el hecho imponible derivaba de la sucesión de Dña. Azucena, fallecida el 7 de abril de 1994; y que al haber prescrito el impuesto de dicha herencia, la prescripción también alcanza a la consolidación del dominio, puesto que no se trata de dos hechos imponibles distintos, sino de uno solo derivado del fallecimiento de su madre que se fracciona en dos liquidaciones: una por la nuda propiedad y otra por la extinción del usufructo al fallecimiento del usufructuario.

El TSJ desestima este motivo:la consolidación del usufructo en los nudos propietarios, en este caso los hijos, ya que la prescripción para la consolidación se computa desde el fallecimiento del usufructuario (art. 24.3 de LISD).

TSJ en ST 1537/2013: A la parte recurrente se le hubo girado liquidación tributaria por los derechos incluidos en el ius delationis del viudo, derechos que son adquiridos de éste mortis causa y no de la causante inicial. Nótese que la liquidación impugnada se cuantificó sobre el usufructo, no sobre la propiedad íntegra.

Así que, dada la fecha de fallecimiento del cónyuge viudo , no está prescrito el derecho a liquidar el impuesto sobre la sucesión, en cuanto a tal ius delationis y limitado al usufructo, que asiste a la Administración Tributaria.

2º Alega que, al no haber aceptado el esposo el legado testamentario, ni la herencia por los hijos; la herencia de Dña. Azucena quedó yacente hasta la aceptación de la misma por los herederos efectuada en escritura de 28-12-2004. Nunca se produjo el desmembramiento del pleno dominio con la nuda propiedad a favor de los hijos herederos y usufructo vitalicio a favor del esposo del caudal relicto. Conforme a esta tesis no habría adquirido ni usufructo vitalicio ni tercio de libre disposición que con carácter alternativo le legó su esposa, y por ello, según la parte recurrente, no existe hecho imponible sobre dicha parte al no desmembrarse la propiedad de la causante..

El TSJ desestima esta argumentación, pues según el CC el legatario adquiere derecho a los legados puros y simples desde la muerte del testador, y lo transmite a sus herederos" (art. 881). Cuando el legado es de cosa específica y determinada, propia del testador, el legatario adquiere su propiedad desde que aquel muere, y hace suyos los frutos y rentas pendientes, pero no las rentas devengadas y no satisfechas antes de la muerte ( art. 882   del Código Civil ). Según el  art. 989   del Código Civil, los efectos de la aceptación y la repudiación se retrotraen siempre al momento de la muerte de la persona a quien se hereda.

El artículo 51.2 segundo párrafo, del Reglamento del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, dispone que al extinguirse el usufructo el primer nudo propietario viene obligado a pagar por este concepto sobre la base del valor atribuido al mismo en su constitución, minorando, en su caso, en el resto de la reducción a que se refiere el art. 42 de este reglamento cuando la misma no se hubiese agotado en la liquidación practicada.

El TSJ en ST 1537/2013 rechaza este motivo  de impugnación esgrimido por la parte recurrente, pues dicho motivo supone la sucesión del recurrente, a efectos fiscales del Impuesto sobre Sucesiones, de la causante, criterio éste que no puede ser asumido con arreglo a la doctrina jurisprudencial del Tribunal Supremo.

De dicha doctrina entresacamos los pasajes más significativos recogidos en la STS de de 14-1-2011 (la cual a su vez remitía a la STS de 21-3-2004 ): "Frente a la tesis romanista del   CC, de que, según los arts. 989 , 991 y 1006, no existe transmisión hereditaria hasta la aceptación de la herencia, el criterio seguido por las normas fiscales es (optando por el sistema germánico previsto en los  arts. 440   ,  647   y  661   del CC ) el de que la transmisión se produce por el mero hecho del fallecimiento del causante (queriéndose, así, incentivar la presentación de documentos relativos a la herencia, aunque todavía no se hubiera decidido, con la aceptación o no de la misma, si se va a ser o no, definitivamente, heredero), tal como ha quedado reflejado en el  art. 24.1   de la  Ley 29/1987  ( RCL 1987, 2636 )   ('En las adquisiciones por causa de muerte ..., el impuesto se devengará el día del fallecimiento del causante ...').

[...] Tal declaración legal impide al RD 1629/1991, Reglamento ejecutivo de la Ley, establecer, en principio, otro momento distinto de devengo.

Y, en esa línea, su art. 10.2, relativo al hecho imponible, dispone que 'las adquisiciones a que se refiere la letra a) del apartado anterior (adquisiciones por herencia, legado o cualquier otro título sucesorio) se entenderán realizadas el día del fallecimiento del causante, por lo que para exigir el impuesto bastará que esté probado el hecho originario de la transmisión, aunque no se hayan formalizado ni presentado a liquidación los documentos, inventarios o particiones'. También su art. 75, para el supuesto de herederos desconocidos, ordena a la representación del causante la presentación de los documentos para la liquidación, previéndose una exacción provisional con el coeficiente más alto, sin perjuicio de la devolución que proceda (solución que evidencia el rigor fiscal de la legislación del Impuesto sobre Sucesiones ). Y, por tanto, se está en la línea del  art. 36   de la  LGT  ( RCL 2003, 2945 )   , donde se dispone que la posición del sujeto pasivo y los demás elementos de la obligación tributaria no podrán ser alterados por actos o convenios de los particulares, sin perjuicio de sus consecuencias jurídico privadas.

De acuerdo con el anterior criterio, tiene plena virtualidad el  art. 1006   del Código Civil , en el que se establece que 'Por muerte del heredero sin aceptar ni repudiar la herencia pasará a los suyos el mismo derecho que él tenía., de tal forma que el ius delationis , es decir, el derecho a aceptar o repudiar la herencia, que integra el patrimonio del heredero, pasa a su vez por ministerio de la ley a sus propios herederos, si aquél no lo ejercitó en su momento.

Es este el criterio dominante de la doctrina, citada por el TEAC, en la que se señala que la aceptación del transmisario determina que herede el transmitente o segundo causante, y, por tanto, solo a través de la herencia del transmitente, formando parte de la masa hereditaria del mismo como un valor patrimonial ínsito en ella, llega al ius delationis y los bienes y derechos que la integran a la esfera jurídica del transmisario, con lo que llegan a la conclusión de que no existe una sucesión sino dos".

 3ª Alegación; Subsidiariamente, la parte recurrente interesa que se le aplique la reducción por parentesco en su liquidación pues, dada la prescripción de la deuda tributaria correspondiente a la sucesión de doña Asunción, no hubo reducción alguna y subsistiendo en consecuencia de forma íntegra el importe previsto en el art. 20.2 a) grupo II de la Ley del Impuesto Subsidiariamente, la parte recurrente interesa que se le aplique la reducción por parentesco en su liquidación pues, dada la prescripción de la deuda tributaria correspondiente a la sucesión de doña Asunción , no hubo reducción alguna y subsistiendo en consecuencia de forma íntegra el importe previsto en el art. 20.2 a) grupo II de la Ley del Impuesto .

Dice el TSJ que no ha quedado acreditado que se hubieran agotado las reducciones en anterior autoliquidación o liquidación practicada por la Administración; el demandante dice que no presentó autoliquidación por la sucesión de la madre, manifestando que el derecho la deuda había prescrito. Por lo tanto la Administración debió aplicar la reducción correspondiente, y en este extremo procede la estimación del recurso.

Mejor suerte merece este motivo de impugnación. Los términos del art. 51 del Reglamento del Impuesto son taxativos cuando limita la exclusión de la reducción por parentesco en las sucesiones del usufructo a los casos en que dicha reducción se hubiera agotado en la liquidación relativa a la adquisición de la nuda propiedad.

La letra del precepto o la sistemática de la regulación del impuesto no permiten inferir una condición adicional como la que, de hecho, aplica la Administración Tributaria, y que consistiría en que la deuda tributaria, relativa a la nuda propiedad, no hubiera prescrito. En efecto, la norma del citado art. 51 no pondera si las causas por las cuales la reducción no se aplica son jurídicas o de hecho, ni siquiera qué tipo de causas. Recapitulando, este motivo de impugnación merece ser acogido. Lo que determina la estimación parcial del presente. Estimamos en parte el recurso contencioso-administrativo interpuesto al ser parcialmente contraria a Derecho la resolución impugnada del TEAR, y la anulamos en el extremo en que no aplicó la reducción procedente.

14.6.17

BONIFICACION EXTINCION USUFRUCTO/CONSOLIDACION DOMINIO

 Se trata de una extinción de usufructo vitalicio; el causante inicial (marido),  residente en la Comunidad Valenciana, falleció en 1985; en diciembre de 2016 falleció su viuda/usufructuraia (se consolida el dominio en sus hijos nudo propietarios).
¿Puedo aplicar las bonificaciones de la Ley 13/1997. Art, 12bis.1 del 75%, vigentes en 2016, o no puedo porque el causante inicial falleció en 1985 y entonces no las había?
Respuesta: Las bonificaciones que se aplican en el momento de la consolidación del dominio son las mismas que estaban vigentes en el momento del desmembramiento. Por tanto, dado que en 1985 es cuándo se dividió la propiedad en usufructo/nuda propiedad, no procede aplicar la bonificación del 75% en la consolidación actual ya que en aquel año no estaba vigente esta bonificación.
Así pues, PARA LA APLICACIÓN DE LAS REDUCCIONES Y BONIFICACIONES EN LA CONSOLIDACIÓN DEL DOMINIO, SE ESTÁ AL MOMENTO DE LA DESMEMBRACIÓN, QUE FUE EN 1985, FECHA EN QUE FALLECIÓ EL PRIMER CAUSANTE, NO EXISTIENDO BONIFICACIONES EN DICHO MOMENTO.

 El 5-6-2008 se otorgó escritura pública de partición de la herencia de los padres de la interesada. El padre falleció el 14-2-1987 y la madre (usufructuaria del tercio de libre disposición de la herencia de su marido) falleció el 21- 9-2007, siendo, a consecuencia de esto último, que se produjo la consolidación de la plena propiedad de los bienes.
Autoliquidado el ISD por la recurrente en fecha 3-7-2008 ante la Oficina Liquidadora de Picassent, ésta procedió a liquidar dicho tributo por la extinción del mencionado usufructo, por el valor declarado.
Cuestionada la liquidación en sede económico-administrativa, el TEAR desestimó la reclamación con el argumento de que " al haberse producido la desmembración de la plena propiedad de los bienes integrantes del tercio de libre disposición de la herencia del esposo de la causante a consecuencia de la muerte de aquél y en aplicación de su testamento, (la liquidación) se gira como consecuencia del devengo a la fecha del fallecimiento de la madre de la reclamante del impuesto correspondiente a la extinción del usufructo vitalicio de aquellos bienes sobre los que la causante tenía tal derecho por herencia de su esposo, aplicándose el tipo mínimo al tratarse de un usufructo procedente de una herencia anterior a la entrada en vigor de la  Ley 29/1987 , y sin aplicar reducción alguna, por no existir sobrante, ni la bonificación del 99% de la cuota , al no haber entrado en vigor la Ley de la Generalitat Valenciana 10/2006 que la establece al tiempo del fallecimiento del esposo de la causante, herencia de la que trae causa la extinción del usufructo que origina la liquidación impugnada ".
La demandante alega que el hecho imponible (consolidación del dominio) se produce estando vigente la Ley 10/2006, de 26 de diciembre.
Dice el TSJ:
" El hecho imponible por la extinción del usufructo y consolidación del dominio está específicamente contemplado en el art. 51.2 del  Reglamento del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, precepto que dispone lo siguiente: "Sin perjuicio de la liquidación anterior, al extinguirse el usufructo el primer nudo propietario viene obligado a pagar por este concepto sobre la base del valor atribuido al mismo en su constitución, minorando, en su caso, en el resto de la reducción a que se refiere el art. 42 de este reglamento cuando la misma no se hubiese agotado en la liquidación practicada por la adquisición de la nuda propiedad, y con aplicación del mismo tipo medio efectivo de gravamen a que se refiere el párrafo anterior".
Como han resaltado diversos Tribunales Superiores de Justicia (por todas, SSTSJ de Extremadura de 5-3-2015 y 14-4-2015 , al que seguimos aquí), el precepto responde a la idea según la cual en las adquisiciones realizadas por un nudo propietario se está ante una adquisición del pleno dominio de un bien por el que procede la práctica de una liquidación por el valor de ese pleno dominio, si bien una parte de esa liquidación queda aplazada, no sólo en cuanto a su ingreso sino también en cuanto a la materialidad de su práctica, al momento de la extinción del usufructo.
Se trata de una solución que, de alguna manera, permite un fraccionamiento de la deuda tributaria en dos liquidaciones; la primera cuando se adquiere la nuda propiedad y la segunda cuando se extingue el usufructo y se consolida el dominio. Por consiguiente, quien adquiere en primer lugar la nuda propiedad y después consolida el dominio por extinción del usufructo, no realiza una primera adquisición del causante y una segunda adquisición del usufructo sino una sola adquisición.
El hecho imponible de que tratamos deriva de una sucesión producida antes de la entrada en vigor de la  Ley 29/1987, de 18 de diciembre , del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, al haber fallecido el padre de la interesada el día 14-2-1987. Los bienes que dan lugar a la extinción del usufructo y consolidación del dominio deben valorarse en la fecha de constitución del usufructo, y no en la fecha de fallecimiento de la madre de la interesada.
La Disposición transitoria octava del RD 1629/1991 prevé que "en la consolidación del pleno dominio que tenga lugar a partir del 1 enero 1988 cuando se hubiese desmembrado como consecuencia de una sucesión o donación causada antes de aquella fecha, serán aplicables las reglas del art. 51.2 de este reglamento pero, en ningún supuesto, se aplicarán las reducciones en la base imponible establecidas en el art. 42.1 del mismo".
En el caso presente y en la misma línea según la cual el devengo del impuesto en estos supuestos de adquisición usufructo tiene lugar, no con la consolidación de la propiedad, sino cuando ésta ( la propiedad)  se desmembró a la muerte del causante (14/02/1987), no era normativa aplicable la invocada Ley 10/2006, de 26 de diciembre, ni, en consecuencia, pueden pretenderse las bonificaciones fiscales en ella contempladas.

12.6.17

LIQUIDACION DE GANANCIALES PAGANDO LA DIFERENCIA CON BIENES PRIVATIVOS

Liquidación de gananciales en acuerdo transaccional aprobado por el Juzgado, desigualada; ella recibe más que él; y acuerdan que para cuadrar él se adjudica un inmueble privativo de ella.
La Oficina Liquidadora gira TPO en concepto da adjudicación en pago de deudas con base en el art. 7.2.A) TR, sujeto pasivo el marido acreedor de la deuda vs su esposa adquirente del bien, en concepto de dación o adjudicación en pago de deudas de su esposa; base imponible el valor del bien adjudicado (10.1 TR)
Reclamación ante el TEAR que es desestimada.
Reclamación económicia ante el TEAR pidiendo la exención del 45.I.B 3, desestimada: la transmisión del inmueble, aunque se contenga en el mismo documento del convenio de liquidación, se produce con posterioridad a la división de la sociedad de gananciales y adjudicación a cada uno de los esposos de los bienes y derechos que la integraban y precisamente a consecuencia de la misma, razones que impiden aplicar la exención invocada por el reclamante que ampara única y exclusivamente las adjudicaciones en pago de la disolución de la sociedad de gananciales, obviamente respecto de los bienes que forman parte de la misma, y las transmisiones efectuadas en pago del haber de cada uno de los esposos.
Recurso ante el TSJ:
La Generalitat Valenciana, articula su pretensión desestimatoria de la demanda, alegando que la única cuestión a resolver es si la adjudicación en pago de deudas está amparada por la exención del artículo 45.I. B) 3 del TR , entendiendo que conforme al artículo 7.2 A del TR y 11.1 Reglamento , las adjudicaciones en pago de deudas tienen la consideración de transmisiones patrimoniales, y que el artículo 45.I.B) 3 del TR, establece la exención de las adjudicaciones realizadas a los cónyuges por la disolución de la sociedad de gananciales cuando se realicen en pago de su haber, y no a los excesos sobre los que corresponda el haber, siendo que en el presente caso, la transmisión del inmueble, aunque se contenga en el mismo documento del convenio de liquidación, se produce con posterioridad a la división de la sociedad de gananciales y adjudicación a cada uno de los esposos de los bienes y derechos que la integran y a consecuencia de la misma.
Añade que la exención ampara única y exclusivamente las adjudicaciones en pago de la disolución de la sociedad de gananciales, respecto de los bienes que forman parte de la misma, y las transmisiones efectuadas en pago del haber.
Concluye señalando que los cónyuges no quisieron realizar lotes equitativos y con posterioridad a la liquidación del régimen económico matrimonial se produjo una dación en pago de deuda mediante un bien privativo.
Dice el TSJ:
La cuestión central  radica en sí nos encontramos ante una adjudicación en pago de deudas, sujeta a TPO en aplicación del artículo 7.2 A) del TR, o nos encontramos ante un supuesto de disolución de la sociedades de gananciales, exenta por aplicación del artículo 45.I.B)3 del TR , como sostiene el actor.
Alega el actor que el artículo 45.I.B)3 del TR establece tres supuestos diferentes de exención; las aportaciones de los cónyuges a la sociedad de gananciales; las adjudicaciones efectuadas a los cónyuges en pago de dichas aportaciones al disolverse la sociedad de gananciales; y las transmisiones que por causa de la disolución se hagan a los cónyuges en pago de su haber en los bienes gananciales, sin distinción del tipo de bienes o de sus titularidad, por lo que atendiendo al principio fundamental del derecho de que donde la ley no distingue no se debe distinguir, aunque se entienda que lo que se ha adjudicado al esposo es un bien privativo de la esposa, se encuentra dentro de los supuestos de hecho de la norma, por lo que no puede ser gravado, pues si en la liquidación de las sociedades de gananciales sólo se pudieran incluir los bienes pertenecientes a la sociedad, no se entendería la existencia del tercer supuesto, ya que se agotaría la norma con la adjudicación de bienes, quedando vacío de contenido el supuesto de transmisiones que por causa de disolución se hagan los cónyuges en pago de su haber.
Señala que a la hora de liquidar la sociedad de gananciales ,el crédito que la sociedad de gananciales tenía contra la esposa como titular de la vivienda, fue adjudicado al esposo, siendo que la liquidación no finalizaba ahí, puesto que con esa causa, y siendo que el reparto era desequilibrado, se atribuyó al esposo, la vivienda habitual, igualando los lotes, compensación que forma parte de la adjudicación de bienes en liquidación y con esa atribución es cuando se acaba la liquidación de la sociedad.
Debemos  analizar el contenido de la operación sometida a tributación, acuerdo transaccional sobre disolución y liquidación de la sociedad de gananciales, aprobado por el Juez del Juzgado de Primera Instancia 10 de Alicante mediante auto de fecha 14 de diciembre de 200 , dictado en la liquidación del Régimen Económico Matrimonial , donde tras hacer constar en su punto primero y segundo el activo y pasivo de la sociedad de gananciales, en su punto tercero refiere cuales son las adjudicaciones que han acordado las partes, resultando un haber total de 885.182,83 euros para Dª Eloisa , y un haber total de 685.182,83 euros para el actor, estableciendo que ello supone una diferencia a la baja respecto D. Eloisa de 200.000 euros que se compensa a continuación, donde en su punto cuarto señala lo siguiente: " Del activo de la sociedad de gananciales Dña. Eloisa se ha adjudicado una diferencia sobre lo atribuido a D. Esteban de 200.000 euros, y siendo que D. Esteban se ha adjudicado el crédito de la sociedad de gananciales contra la Sra. Eloisa ( componente 6 del activo), por importe de 664.647,93 euros, Doña. Eloisa abona el aumento diferencial de su activo y paga el crédito contra ella con la dación en pago del terreno privativo y todo lo que se encuentra construido en el mismo, finca sita en Alicante, C/ CAMINO000 , nº NUM003 , finca registral NUM004 del Registro de la Propiedad número Cuatro, inscrita en el tomo NUM005 , libro NUM006 , folio NUM007 , cuyo valor global acuerdan las partes que asciende a la suma de 864.647,93 euros (valorando en 200.000 euros al terreno y el resto valor de construcción.)
Con la dación en pago referida, y quedando así D. Esteban como único propietario de la finca sita En CAMINO000 , nº NUM003 , finca registral NUM004 del Registro de la Propiedad nº 4 de Alicante, ambas partes quedan igualadas en sus adjudicaciones."
 El presente recurso debe ser estimado, pues en primer lugar y atendiendo al contenido del acuerdo de liquidación de la sociedad de gananciales al que nos hemos referido, no podemos concluir como señala la Administración que la dación en pago realizada por la esposa al actor del terreno privativo y cuanto se encuentra en él construido, se trate de la transmisión de un bien posterior a la división de la sociedad de gananciales y adjudicación a cada uno de los esposos de los bienes y derechos que la integran, sino que se trata de una transmisión efectuada en pago del haber, a los efectos de igualar las adjudicaciones de los cónyuges y compensar al actor, cuyo haber ha resultado inferior; en segundo lugar porque atendiendo al tenor literal del artículo 45.I. B 3),están exentos no sólo las adjudicaciones efectuadas a los cónyuges en pago de sus aportaciones a la sociedad de gananciales que se verifiquen a su disolución, sino también las transmisiones que por tal causa se hagan a los cónyuges en pago de su haber ganancial; y en tercer lugar, porque tal y como sostiene la actora, la ley no distingue entre bienes privativos y gananciales a los efectos de las transmisiones que por causa de la disolución de la sociedad de gananciales se hagan a los cónyuges en pago de su haber de gananciales, siendo que ante un reparto que no resulta paritario entre los cónyuges de los bienes de la sociedad de gananciales, o ante una distribución que no resulta equilibrada, lo que acontece es una compensación que efectúa un cónyuge al otro con sus bienes o cantidades en metálico.
Lo expuesto determina que deba estimarse el recurso, anulándose la resolución del TEAR y la liquidación impugnada,atendiendo al suplico de su demanda que se reintegre la cantidad de 68.523,63 euros abonados más los intereses legales.
En igual sentido: la Sentencia del TSJ de Andalucía, Sede de Sevilla, de 4 de mayo de 1992, Sentencia Nº 1610; Sentencia del TSJ de Madrid de 11 de abril de 2008, Recurso 2246/2008 -  la Sentencia del TSJ de Galicia de 22 de octubre de 2012, Recurso 15493/2011.
 

11.6.17

DISOLUCION PARCIAL. PERMUTA DE CUOTAS NO SUJETA A TPO AL NO HABER EXCESO DE ADJUDICACION


1.-Los hermanos Otilia, Teodora, Vicente y Jose-Miguel ostentaban cada uno de ellos con carácter privativo un 25% proindiviso de tres fincas urbanas en Madrid, valoradas en 130.143 euros (finca 1) , 29.565 euros (finca 2)  y159.708 euros (finca 3) . Su título de propiedad derivaba de la adjudicación por herencia por fallecimiento de su padre en el año 1996, acuerdo transaccional entre los herederos de 11 de julio de 2013, homologado judicialmente por auto de 16 de julio de 2013. 
2.- Por escritura pública de 30 de diciembre de 2014 otorgada por todos ellos, se estipula la permuta de participaciones indivisas de finca, adquiriendo Otilia y Teodora una cuarta parte indivisa de las fincas NUM001 y NUM002 , por un importe total de 39.927 euros (de modo que quedan como titulares cada una de la mitad de las fincas NUM001 y NUM002 ), y  Jose-Miguel y Vicente adquieren cada uno una cuarta parte indivisa de la finca NUM003 por un importe de 39.927 euros (de modo que quedan como titulares cada uno de la mitad de esta finca NUM003 ).
3.- El 11 de febrero de 2015 se presenta autoliquidación del ITP-AJD en concepto de extinción del proindiviso, aplicándose un tipo impositivo del 1% por actos jurídicos documentados e ingresando la cantidad de 798,56 euros.
 4.- El 28 de julio de 2015 la Dirección General de Tributos gira liquidación por TPO por importe de 1.630,20 euros. Se presenta por el ahora recurrente reclamación económico-administrativa.


El TEAR desestima la reclamación porque existe una adjudicación de los bienes por los propietarios en proporción distinta de la original manteniendo el proindiviso, por lo que no existe una disolución de la comunidad de bienes sino una transmisión de cuotas de participación indivisas sobre un inmueble, supuesto previsto en el art. 7.1.A) de la Ley del Impuesto y debe tributar por TPO. Y ello aunque no haya existido un desembolso dinerario efectivo, pues al recibir cada uno cantidad idéntica de la que debía abonarse quedaban debidamente compensados. Considera que la resolución de la Dirección General de Tributos no está inmotivada. 
 Esta Sala del TSJ, en su Sección 9ª, ha terminado decantándose por considerar que estos casos de "disolución parcial" del condominio no deben tributar por TPO.


En nuestro caso existe una división parcial en cada una de las tres fincas, llevándose a cabo la misma de manera que ninguno de los comuneros experimenta un exceso de adjudicación, ya que recibían la cantidad exacta correspondiente a su cuota de participación, siendo indiferente que lo hagan en metálico o, como en el caso de autos, con una mayor participación en otro inmueble. Lo esencial es que con ello no obtienen beneficio alguno ni ganancia patrimonial de ningún tipo, pues pierden en una comunidad lo que ganan en la otra.
ESTIMAMOS EL RECURSO CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVO interpuesto en nombre y representación de Vicente, contra la resolución del TEAR y, en consecuencia, ANULAMOS la resolución del TEAR y la liquidación practicada objeto de impugnación. 





ADJUDICACIONES



OTILIA
TEODORA
JOSE MIGUEL
VICENTE

FINCA 1
130.143
65.072
65.072



FINCA 2
29.565
14.783
14.783



FINCA 3
159.708


79.854
79.854

TOTAL
319.416
79.854
79.854
79.854
79.854
CUOTA
25%
79.854






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